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La inseguridad

Publicado: 19 marzo, 2010 en Situaciones

Coño mano estemos claros: este país se lo llevó quien lo trajo. Es más, esta vaina dejó de ser país hace añales ya. Ahora lo que es es un criadero de malandros. Un chorocultivo. Si no te jode en la calle un coñuemadre que te quiere quitar el carro o sacarte la plata que tengas en el banco, o por lo menos dejarte sin cartera, sin celular y sin papeles y eso si estás de suerte, si te salvas de ese coñuesumadre igual te jode a puerta cerrada el hijueputa de cuello blanco que se está cogiendo toda la plata del petróleo y por supuesto anda cagao e las risas porque sabe que no le va a pasar un coño.

A mí la última vez que me atracaron fue un día que como de costumbre el carro estaba en donde el mecánico y tuve que agarrar una buseta. Se montó un bichito y empezó con la parla del que te va a vender unos libritos de frases pal celular o unas estampitas de San Lucas. Y cuando vine a ver resulta que ya en el fondo estaba otro con la misma pinta. Ahí yo dije: nos jodimos. Y saqué mi cartera tranquilito justo en el momento en que los carajos levantaron par de hierros y dijeron: Güeno familia esto es un atraco. El que salió jodido fue un pendejo que creía que por ser guardia nacional tenía alguna oportunidad contra los choros, y se llevó un balazo en el abdomen pa que sea serio.

Lo arrecho es que no hay una manera que tú digas: coño me voy a salir de este peo. Bueno de bolas, porque uno es un limpio y no se puede ir a alguno de esos paradisíacos países desarrollados en los que si cometes una infracción el fiscal casi que te pide disculpas por ponerte una multa. Uno tiene que calarse su peo aquí adentro y sin chistar porque de paso si se critica mucho entonces uno es una mierda. No queda de otra que apretar ese culito y seguir jugando el kino.

Porque al menos si tú dijeras: nojoda me voy pal monte. Pero no. Hace años me acuerdo que fui con la familia a un pueblito de Falcón y qué arrecho lo que eran los pueblos de antes, la gente dormía con la puerta abierta por la calor. Yo pasé toda la noche cagao y despertándome por cualquier güevonadita. Y nada, en esa mierda no pasaban ni los muertos. Bueno anda ahorita. Los carajos no sólo aprendieron a dormir con la puerta cerrada sino que la cierran temprano. Ya a las 6 si sales a la calle estás expuesto a que te joda un choro e pueblo.

Yo tengo la teoría de que por mucha arrechera que dé la vaina, lo mejor es asumirla sin mucho peo. Verga porque hay que vivir. Y de todos modos por mucha precaución que tú tengas siempre va a haber un trimardito coñuesumadre que va a hallar la manera de escoñetarte.

Yo conozco gente a la que esta vaina de verdad la tiene jodida y en cualquier momento paran en locos. Por ejemplo la vieja que va caminando por la calle y de pronto se da cuenta que tiene atrás a un negrito, porque hasta racistas son las carajas, y van y se agarran la cartera. Coño es que ni siquiera tienen la delicadeza de disimular por si resulta que el negrito va pa la universidad y por eso la cara e pelabolas. Además esa gente cree que los malandros piensan como ellos. Si el negrito que viene atrás fuera un malandro, no te daría tiempo a agarrarte la cartera, vieja pajúa. Es como esa gente que cuando salen dejan las luces prendidas y el equipo de sonido a toda mecha. Yo me imagino al malandro cagao e las risas: aaaay qué mantequilla, otra casa con el equipo de sonido a todo volumen, se armó un limpiooo!!!

No pero el que se pasó de güevón fue el güevón de Maestre. Maestre es un vecino que tengo yo en el piso de arriba que dice que estudiamos juntos un año en el bachillerato. Yo la verdad es que no me acuerdo de esa vaina. Pero bueno. El tipo yo siempre me lo cruzo en los pasillos o el ascensor y a veces que coincidimos en el parque del edificio en alguna parrilla vecinal que por supuesto se hace temprano porque si no los choros llegan y nos vuelven mierda.

Si Maestre no fuera tan comemierda hasta sería un carajo de pinga. Coño pero esa comedera de mierda. Que si el almuerzo con el jefe en aquel restaurante arrechísimo. Que si la guardería del pelao que la mensualidad es más cara que lo que le costó la clínica cuando nació. Que si las tetas recién hechas de la mujer y ahora la carajita quiere unas igualitas o más grandes. Nojoda.

Bueno el otro día me consigo a Maestre en el ascensor con dos carajos en bragas y me dice: Coño Margulis ven pa la casa pa que te tomes una brihma y de paso veas la vaina que estoy haciendo. Y bueno yo nunca he tenido corazón pa despreciar una brihma. Voy y subo con el carajo y los tipos, que resulta que eran empleados de una compañía de seguridad que le estaban montando un sistema arrechísimo en el apartaco. Unas cámaras vergatarias en todos los rincones de la casa. Una multilock en la entrada nojoda que lo único que le faltaba era confirmación genética del propietario. Tenía hasta una reja en el balcón con sistema de electrocutación por si venía un choro alpinista. Y toda aquella paja. Ah y por supuesto la camioneta conectada a una red satelital supongo que pa que cuando se la roben pueda encontrar el carapacho.

El día que jodieron a Maestre lo jodieron papayita. El muy güevón iba saliendo pal trabajo y lo encañonaron dos chorizos. Además dos chorizos dateados porque le desconectaron los batiperiquitos de seguridad a la camioneta y se lo llevaron encañonadísimo pal apartaco. Ya la mujer y los carajitos habían salido para el trabajo y el colegio, así que Maestre estaba solito con los bichos. Allá arriba lo obligaron a desconectar hasta el microondas y hasta pusieron a Maestre a cargar sus corotos pa la camioneta. Después se lo llevaron con todos los peroles y lo dejaron en la vía de Los Teques sin celular, sin plata y de paso sin camisa. Y a lo mejor hasta lo cogieron pero él de bolas no va a contar esa vaina.

El español gallego

Publicado: 7 marzo, 2008 en Situaciones

Ziudad de DiozAdemás de los culos y los cigarros y el café y las cervezas y el chicharrón con carrrrrne que jode y los culos, uno de mis escasos vicios es ver películas. Ojo no estoy hablando de películas porno, esas las veo también pero cuando entro a un hotel con un culo. Orita estoy hablando de películas. Nojoda pero de las buenas, de esas con muertos por coñazo. A la mujer mía le gustan son las películas mariconas de parejitas, y el tipo que la deja y ella que va y lo persigue o viceversa. Pero a mí no. Lo mío es una vaina arrecha, con policías matando malandros o soldados masacrando minorías étnicas, qué vaina más de pinga.

Eso sí, a mí me gusta ver mi vaina es en mi casa. Los cines están muy caros y uno pasa mucha arrechera con los mamagüevos que ya vieron la película y se la están contando al güevón que tienen al lado, que por supuesto está también al lado de uno por lo que uno termina enterándose antes de tiempo de quién mató al carajo. Pero ya eso es tema de otro post.

Lo cierto es que cuando quiero ver una película me paso por donde Armandito el pirata y ese me da unas recomendaciones a-rre-chí-si-mas como dice él. Armandito tenía un videoclub en La Guaira pero esa vaina se la llevó la vaguada, y ahora vende DVDs a dos lucas por los lados de Parque Carabobo. Ese es el pana más de pinga que yo tengo pa vainas de películas. Cuanta verga sale de matazón ese carajo hasta me las aparta. No tengo ni que decirle un coño, apenas me ve que vengo bajando de la oficina y me pega ese leco: Qué pasó Margulis? Te vas a llevar la de Jitman?

Pero coño ni los panas más de pinga son perfectos. El otro día le caí y no tenía nada nuevo, entonces me dice: Bueno pero llévate esta que no es nueva pero es a-rre-chí-si-ma! Ciudad de Dios. Nojoda Armandito, y tú me ves cara a mí de evangélico, güevón?, le digo medio arrecho. Y él me dice que no, que esa vaina no es de evangélicos, es una película brasileña de negros malandros drogómanos y asesinos. Aaaaaaaaah coño Armandito, así cambia la cosa.

De pinga, me compro mis diez laticas de Brihma y me instalo en la casa a ver mi vaina. A la mujer la dejé en la cocina haciéndome unas cotufas y yo me acosté en la cama con la cavita de anime al lado. Arranca la vaina y salen unos negritos persiguiendo una gallina. Verga la vaina es en Brasil, hay el negro que jode y se supone que están en unas favelas que es como los ranchos de aquí pero con samba. Y la gallina corre que corre y de pronto sale uno de los negritos y pega aquel grito:

-¡Hozzztiazzzzz, que cojaiz la gallina!

A la mierda. Maldita puta película del coño doblada en español gallego. Ahora yo quiero que me digan dónde coño se ha visto a un negro hijuePelé gritando “Hoooostiaaaaas” como si alguna vez lo fueran a dejar entrar a la iglesia, ni de monaguillo porque entra saludando el coñuemadre. Y bueno sigo viendo mi vaina, después salen otros negritos jugando pelota, fútbol que es lo que esos carajos llevan en los cromosomas, y a uno de los carajos se le escapa la pelota y el otro le forma un peo:

-¡Pero tío, ve a por la pelota!

NOJOOOODAAAA!!!!! Armandito mámame el güevo! O me consigues esa mierda en su idioma originão o me devuelves ya mesmo mis dos lucas! Saqué la verga esa y la usé de frisbi por el balcón, y ojalá que en ese momento haya estado por ahí la mamá de Armandito y el maldito DVD le haya rebanado la cabeza.

Yo digo una vaina: quién coño de la putísima madre que los parió les dijo a los españoles que ellos pueden doblar películas? Esos malparíos pa empezar no tienen respeto por los demás. Primero que las películas quedan con ese acento gallego de mierda que confunden las eses con las zetas y viceversa, menos mal que es una película, porque si tienes al carajo al frente seguro te escupe la cara cuando te habla. Segundo que los hijueputas hablan tan rápido que aunque la vaina esté en español es mejor que la vendan con subtítulos. Tercero que el matón de la película puede ser el carajo más trivergatario del mundo pero siempre, siempre le ponen una voz aguda ahí de mariquito que lo que da es risa, esos mamagüevos españoles como que ninguno tiene voz de hombre o será que a todos les pica ese güeco e culo y les gusta hablar en falsete. Y cuarto que como los mascabolas esos se creen la gran mamagüevada, entonces te traducen la vaina pa entendela nada más ellos y las grandísimas putas de sus abuelas.

Y que conste, el HOZZZZTIAAZZZZ es lo de menos. Pero cuando la vaina se pone pelúa en la película es cuando menos se entiende porque los personajes empiezan a decir unas palabras de mierda, que si gilipollas o chalao o follar o tío o los huevos. Nojoda huevos un coño, GÜEVO y es uno, lo otro son las bolas. Seguro que los hijos de puta piensan que como ellos inventaron el idioma tienen derecho a cagarlo con mierda de diarrea cada vez que les sale del forro e sus nalgas, pero déjenme decirles: mámense un güevo, nosotros somos más y no nos la calamos. Además son unos cagones, nos los echamos al pico con un montón de chavistas campesinos que ni leer sabían. Supongo que en la guerra de independencia, cuando venía uno de esos generales yque arrechos, los campesinitos criollos se les cagaban de las risas cuando los oían mandar a sus hombres con su voz aguda como si tuvieran un alicate apretándoles la pepa er culo: Hala, tíos, luchad por la Madre Patria, hooooozztiazzzzzz!!!!! Mamagüevetes, bien hecho que los mandamos pa su mierda con machetes criollos en el culo.

Es más, saben qué? Vayan a tomar por culo. Cabezas de picha.

P.D. A los maricones que durante todos estos meses me han preguntado por qué no he escrito más, aquí mismo se los digo: mámense un güevo, si escribo o no escribo esa mierda no es problema de ustedes, vayan a buscar oficio cuerda de cabrones.

Perros

Publicado: 9 marzo, 2007 en Situaciones

Perros

De carajito teníamos un perro en casa. Se llamaba Bimbo. Como los panes. Era una lacra que pasaba todo el día pegándole la nariz a uno en las piernas y llenándoselas de mocos. Vivíamos en una casa con jardín y nunca faltaba el coñuemadrito que pasaba por ahí dándole a la reja con alguna vaina, lo que bastaba para que el hijo de perra ladrara como si se estuviera metiendo una turba de malandros en la casa.

Eso era a toda hora, en la mañana, al mediodía, en la noche. Dígame en la noche. Algún coñuemadre salía de meterle mano a la jeva y los pasos en la acera despertaban al animal, que se ponía a gritar como loco. Verga cómo ladraba. No ladraba guau sino una vaina como tras tras tras tras y esa vaina a todo volumen. Hijo de puta.

Yo creo que esa vaina me traumó. Ahora no puedo ver un perro sin que me entren ganas de patearle el hocico y sacarle las cuerdas vocales a coñazos. Un sueño recurrente que sueño por lo menos una vez al mes es que un perro me persigue y yo cagao de las risas tranco una puerta justo antes de que el desgraciado me alcance. Siempre abro la puerta y veo al animal llorando con un ojo volteado y el hocico aplastado.

No sé de dónde le viene la fama de inteligentes a estos animales de mierda. El perro al que más arrechera le tengo ahora es el de mi suegra. Se llama Puppy. O sea cachorro. A mi suegra se le fundió el cerebro con el nombrecito y además la muy burra lo pronuncia como lo escribe, “pupy”. ¿Inteligentes? Hace como cinco años que le hago desprecios y el muy imbécil cuando vamos a visitar a la vieja siempre es el primero que sale a mover la cola y a tirárseme encima. Si esa lacra tuviera un pelito de inteligente hace tiempo que correría a esconderse cuando yo llego.

Los perros son unos animales de mierda. Los grandes te pueden sacar las bolas de un mordisco. Los pequeños no muerden pero son una mierda escandalosa. Y esa mariquera de estar meneando el culo cuando lo ven a uno. Cuando repartan los números de la extinción total, quiero que todos se los den a esos animales. Que no quede ni uno, porque ese es el que me va a joder la vida a mí.

El albañal

Publicado: 9 marzo, 2007 en Situaciones

El albañal de mis arrecheras

Yo soy un carajo normal. O sea yo no ando mentando madre todo el día por ahí. Voy al trabajo, le paro bolas a mi vaina, soy un carajo productivo. Los fines de semana agarro a los carajitos y a la mujer y me los llevo a un parque y si hay plata de sobra nos la echamos encima, nos vamos pa la playa. Tengo compadres. Tres hermanos, uno mayor y dos menores. Uso un reloj Seiko que me regaló un tío mío. Fumo. Es rara la noche que llego tarde, eso sí los viernes me voy a echar vaina. De vez en cuando me cojo un culito y si mi mujer se entera se hace la bolsa. Me rasco las bolas en el ascensor pero cuando llego a la oficina paso el día respetando a todo el mundo. Si me dan ganas de echarme un peo me voy al baño. Soy el que saco la basura en la casa, el que cambio los bombillos y de cuando en cuando hago de plomero. Tengo una linterna para cuando se va la luz y unas herramientas para echarle bolas a la mecánica cuando el carrito se pone popy. A veces como confleis con los carajitos antes de mandarlos pa la escuela. Me gustan las películas de acción tipo Chuarzenegger y las novelas. O sea coño, yo soy un carajo normal.

Verga pero ser normal es un peo. Te vas para la casa y tienes que calarte una cola. Te vas para la playa y tienes que calarte al mamagüevo que llega en una camionetota con su maldita changa a todo volumen. En el trabajo hay que sonreírle hasta al hijo de puta que por jalabolas llegó a ser tu jefe. Si a la suegra le da la gana de pasarse un fin de semana en tu casa tienes que calarte los chismes de una familia que ni siquiera es tu familia.

Esa vaina jode. Ser normal. A mí al menos me tiene jodido. Me la paso arrecho, todo me da arrechera y no hay manera de explotar a menos que quiera joderme la vida. Tengo que sonreír. Aguantar. Cálate tu cola. Cálate la changa. Cálate a tu jefe de mierda. Cálate a tu maldita suegra urraca habladora de pendejadas. Yo soy un carajo normal pero si el alma fuera carne yo luciría como una pera de boxeo.

Si no se lo cuento a alguien exploto. El peo es que no hay nadie a quien contárselo. Los panas sirven pa beber y eso porque uno participa en la vaca. A la mujer cogerla y mantenerla. Y calarse a su madre. Cada vez que se me ha ocurrido decirle a mi mujer que me arrecha el ruido del aire acondicionado del apartamento de al lado, ella dice que me estoy poniendo viejo y amargado. Llega un momento en que te das cuenta de que no puedes contarle nada a nadie. Cada quien anda en su peo y a nadie le gusta estar oliéndote los tuyos. Guárdate tu arrechera, a nadie le sirve. A nadie le importa cuánta mierda estás tragando. Jódete.

Este es el albañal de mis arrecheras. Decidí drenar en un blog porque si lo escribía para mi solo no tenía gracia. Tengo que sentir que se lo estoy contando a alguien, así sea a un soberano imbécil que no tenía nada que hacer una tarde de marzo y entró a leer esta verga. Si eres tú te adelanto que no estás obligado a calártela. Si te la calas es tu peo. Estas arrecheras son mías y a menos que WordPress me borre el blog (que no creo), voy a escribir aquí cada vez que coja una.