Los viejos que se las dan de Oscar Yanes

Publicado: 12 marzo, 2010 en Gente

La mujer me dice el otro día: Adalberto anda a pagar la luz. Y yo como es natural dije la última palabra: Sí miamor, hoy paso por Cadafe. Coño pero ustedes saben cómo es esa vaina de ladilla. Pagar la luz o el cable o el agua. Calarte las colas y que el cabezegüevo que está en la taquilla cobrando un sueldo gracias a ti, venga y te atienda de mala gana. Así que me fui haciendo el güevón y me fui haciendo el güevón hasta que el martes la caraja casi que me agarra por la pechera y me dice: Margulis que vayas a pagar la luz. Coño y en eso la mujer mía es como mi mamá: uno sabe que está arrecha porque lo llama a uno por el apellido.

Verga pues no me quedó más remedio que agarrar mi factura y mamarme mi cola. Y por supuesto aquella vaina estaba hasta el culo. Aparte de las consabidas amas de casa había una pila de carajos como yo que por no calarse la cola se fueron haciendo los güevones hasta que les formaron su peo y no les quedó más remedio que ir. Uno les ve la ladilla en la cara y de verdad, da vaina. Coño hasta de pinguita se ven los carajos, nojoda. Provoca hasta cuadrar una parrillita con partida de dominó y llamar unos culos.

Bueno yo pensando en la inmortalidad del cangrejo y en eso me pasa un viejo por un lado hablando solo. Que vamos a ver cómo está la cola de los viejitos. Así mismo, como si era que todos lo conocíamos y él nos estaba comentando sus impresiones sobre la cola. Pero claro como en esta verga hay tanto viejo la cola de los viejitos tenía como quince viejos coñuemadres. Y bueno allá va el viejo. Se instala en su cola y se pone a revisar sus recibos. Entonces suelta a todo gañote que uno tiene que revisar sus papeles porque imagínate que después de todo el peo del metro y la gentará en la calle y toda la vaina, se te haya quedado algún recibo.

Ahí empezó la vaina. Que qué peo con los servicios. Que qué peo con el alto costo de la vida. Que cuando yo era muchacho un carro costaba tres mil bolos. Que cuando era más muchacho uno iba a la escuela con dos lochas, una pa la arepa y otra pal fresco. Pal pasaje no porque uno se iba caminando con los zapatos que uno les chivateaba a los hermanos mayores. Que si Pérez Jiménez. Que si Raúl Leoni. Que si las películas mexicanas que veíamos coleaos. Y lo más arrecho no es esa echadera de cuentos de viejo güevón. Lo más arrecho es cuando se ponen a criticar la modernidad. Así le dicen. La modernidad. Que si el nieto usa zarcillos. Que si se la pasa doblado como un pollito con el celular en la mano y con los deos engarrotaos. Que si la juventud de ahora no sabe lo que es una serenata. Y entonces arranca a contar cuando él andaba con su guitarra cantando serenatas y los viejos de aquella época lo corrían a plomo. Provoca es agarrar al viejo güevón ese y meterlo de cabeza en un geriátrico a que las enfermeras le peguen una gonorrea intravenosa.

El modus operandi de los viejos que se las dan de Oscar Yanes es básico. Llegan a un sitio, levantan la vista a ver si alguien los está viendo y empiezan a hablar güevonadas. Y si nadie los está viendo no importa, igual dicen cualquier bolsería y siempre hay algún mamagüevo que les para bolas. Pero claro coño. Todo viejo que se precie tiene un vozarrón de mierda que donde el carajo se pare a decir cualquier mariquera, se escucha a varios kilómetros a la redonda. Cualquiera levanta la vista y les para. Tal parece que cuando nos llega la vejez, Dios nos tumba el chaparro pero nos regala tremendo gañote. Yo supongo que Dios en su gran sabiduría dispuso así la vaina pa que uno de viejo no pele bolas y pueda vender kinos en la calle o, los que llegaron tullidos a tercera, puedan llamar al que los está cuidando pa que les limpien el culo.

Coño pero una vaina hay que tener clara y es que la culpa de que haya viejos así no es de Oscar Yanes. Ese viejo es pana. Es más, la vaina fue al revés: Oscar Yanes lo que hizo fue agarrar al clásico viejo hablador de mamagüevadas y lo convirtió en un personaje que lleva explotando nojoda como treinta años. Pero cualquiera que haya visto a Oscar Yanes en la televisión o mejor, en vivo, sabe que eso es diferente. El viejo se bota. Tú gozas una bola oyéndole sus vainas y con el estilacho de las corbatas y aparte de eso te culturizas. No como estos viejos güevones que se las dan de originales y lo que están es copiándose del carajo que se copió de ellos.

¡Así son las cosas!

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El español gallego

Publicado: 7 marzo, 2008 en Situaciones

Ziudad de DiozAdemás de los culos y los cigarros y el café y las cervezas y el chicharrón con carrrrrne que jode y los culos, uno de mis escasos vicios es ver películas. Ojo no estoy hablando de películas porno, esas las veo también pero cuando entro a un hotel con un culo. Orita estoy hablando de películas. Nojoda pero de las buenas, de esas con muertos por coñazo. A la mujer mía le gustan son las películas mariconas de parejitas, y el tipo que la deja y ella que va y lo persigue o viceversa. Pero a mí no. Lo mío es una vaina arrecha, con policías matando malandros o soldados masacrando minorías étnicas, qué vaina más de pinga.

Eso sí, a mí me gusta ver mi vaina es en mi casa. Los cines están muy caros y uno pasa mucha arrechera con los mamagüevos que ya vieron la película y se la están contando al güevón que tienen al lado, que por supuesto está también al lado de uno por lo que uno termina enterándose antes de tiempo de quién mató al carajo. Pero ya eso es tema de otro post.

Lo cierto es que cuando quiero ver una película me paso por donde Armandito el pirata y ese me da unas recomendaciones a-rre-chí-si-mas como dice él. Armandito tenía un videoclub en La Guaira pero esa vaina se la llevó la vaguada, y ahora vende DVDs a dos lucas por los lados de Parque Carabobo. Ese es el pana más de pinga que yo tengo pa vainas de películas. Cuanta verga sale de matazón ese carajo hasta me las aparta. No tengo ni que decirle un coño, apenas me ve que vengo bajando de la oficina y me pega ese leco: Qué pasó Margulis? Te vas a llevar la de Jitman?

Pero coño ni los panas más de pinga son perfectos. El otro día le caí y no tenía nada nuevo, entonces me dice: Bueno pero llévate esta que no es nueva pero es a-rre-chí-si-ma! Ciudad de Dios. Nojoda Armandito, y tú me ves cara a mí de evangélico, güevón?, le digo medio arrecho. Y él me dice que no, que esa vaina no es de evangélicos, es una película brasileña de negros malandros drogómanos y asesinos. Aaaaaaaaah coño Armandito, así cambia la cosa.

De pinga, me compro mis diez laticas de Brihma y me instalo en la casa a ver mi vaina. A la mujer la dejé en la cocina haciéndome unas cotufas y yo me acosté en la cama con la cavita de anime al lado. Arranca la vaina y salen unos negritos persiguiendo una gallina. Verga la vaina es en Brasil, hay el negro que jode y se supone que están en unas favelas que es como los ranchos de aquí pero con samba. Y la gallina corre que corre y de pronto sale uno de los negritos y pega aquel grito:

-¡Hozzztiazzzzz, que cojaiz la gallina!

A la mierda. Maldita puta película del coño doblada en español gallego. Ahora yo quiero que me digan dónde coño se ha visto a un negro hijuePelé gritando “Hoooostiaaaaas” como si alguna vez lo fueran a dejar entrar a la iglesia, ni de monaguillo porque entra saludando el coñuemadre. Y bueno sigo viendo mi vaina, después salen otros negritos jugando pelota, fútbol que es lo que esos carajos llevan en los cromosomas, y a uno de los carajos se le escapa la pelota y el otro le forma un peo:

-¡Pero tío, ve a por la pelota!

NOJOOOODAAAA!!!!! Armandito mámame el güevo! O me consigues esa mierda en su idioma originão o me devuelves ya mesmo mis dos lucas! Saqué la verga esa y la usé de frisbi por el balcón, y ojalá que en ese momento haya estado por ahí la mamá de Armandito y el maldito DVD le haya rebanado la cabeza.

Yo digo una vaina: quién coño de la putísima madre que los parió les dijo a los españoles que ellos pueden doblar películas? Esos malparíos pa empezar no tienen respeto por los demás. Primero que las películas quedan con ese acento gallego de mierda que confunden las eses con las zetas y viceversa, menos mal que es una película, porque si tienes al carajo al frente seguro te escupe la cara cuando te habla. Segundo que los hijueputas hablan tan rápido que aunque la vaina esté en español es mejor que la vendan con subtítulos. Tercero que el matón de la película puede ser el carajo más trivergatario del mundo pero siempre, siempre le ponen una voz aguda ahí de mariquito que lo que da es risa, esos mamagüevos españoles como que ninguno tiene voz de hombre o será que a todos les pica ese güeco e culo y les gusta hablar en falsete. Y cuarto que como los mascabolas esos se creen la gran mamagüevada, entonces te traducen la vaina pa entendela nada más ellos y las grandísimas putas de sus abuelas.

Y que conste, el HOZZZZTIAAZZZZ es lo de menos. Pero cuando la vaina se pone pelúa en la película es cuando menos se entiende porque los personajes empiezan a decir unas palabras de mierda, que si gilipollas o chalao o follar o tío o los huevos. Nojoda huevos un coño, GÜEVO y es uno, lo otro son las bolas. Seguro que los hijos de puta piensan que como ellos inventaron el idioma tienen derecho a cagarlo con mierda de diarrea cada vez que les sale del forro e sus nalgas, pero déjenme decirles: mámense un güevo, nosotros somos más y no nos la calamos. Además son unos cagones, nos los echamos al pico con un montón de chavistas campesinos que ni leer sabían. Supongo que en la guerra de independencia, cuando venía uno de esos generales yque arrechos, los campesinitos criollos se les cagaban de las risas cuando los oían mandar a sus hombres con su voz aguda como si tuvieran un alicate apretándoles la pepa er culo: Hala, tíos, luchad por la Madre Patria, hooooozztiazzzzzz!!!!! Mamagüevetes, bien hecho que los mandamos pa su mierda con machetes criollos en el culo.

Es más, saben qué? Vayan a tomar por culo. Cabezas de picha.

P.D. A los maricones que durante todos estos meses me han preguntado por qué no he escrito más, aquí mismo se los digo: mámense un güevo, si escribo o no escribo esa mierda no es problema de ustedes, vayan a buscar oficio cuerda de cabrones.

Los culos telefónicos

Publicado: 30 mayo, 2007 en Culos

Los culos telefónicos

Coño qué de pinga es levantarse un culo. Nojoda a uno se le va la autoestima pa la cabeza y anda parriba y pabajo inflao. Uno hasta camina como Travolta, así zumbao, sueltecito, ustedes saben, como si tuviera picante en las bolas. Cuando uno se levanta un culo pasa toel día con el estilacho subido, tipo Barry White. Nojoda y si te lo levantaste en una jornada heroica, por ejemplo que te la cogiste en el carro o que la caraja resulta tené cangrejera, ahí se le vuelan los tapones a uno.

Verga pero qué poco dura la felicidad en la casa del pobre. Ya uno sospecha la vaina a los cinco minutos de dejar a la tipa en su casa, de regreso del hotel. Le llega a uno un mensajito que normalmente dice: YA TE EXTRAÑO PAPI. Aaaarrrrrggggg hijaeputa, si supieras lo ridículo que es andar diciéndole papi a un carajo, esas merecen un post aparte. Bueno de pinga. Uno se hace el güevón o le responde con una vaina del tipo: CHÉVERE, TE LLAMO EL VIERNES. O sea no me jodas, no me ladilles. Yo soy un carajo serio.

Ah no, pero el culo insiste. En la mañana uno se va pal trabajo y cuando llega y prende el perrófono (dícese del número que uno le da a los culos y de cuya existencia nada sabe la mujer de uno) hay al menos veinte mensajes de la caraja con tequieros y ositos de lo más cuchi, además de tres docenas de llamadas perdidas. Mieeeeeerda y esta como que tenía cuatro años que no la cogían???? Ante tanta violencia mensajística uno se repliega y empieza a formarse en el cerebro un pensamiento cada vez más claro: COÑO QUÉ CARAJA MÁS LADILLA.

Llega entonces el momento en que te agüevoneas y le atiendes el teléfono. Al menos al principio la vaina es media gallina, la tipa en medio de dos o tres tequieros (que se quedarán sin respuesta) va y te dice que quiere hacerte esto o aquello en la cama y bueno, uno se vacila su vaina ahí. Pero unos días después la vaina cambia (para peor): empieza la tipa a contarte cómo le fue en el día y a preguntarte cómo te fue en el tuyo. Eso mismo. Como marido y mujer, pues. Recontramaldita imbécil. Yo ni con la mujer mía hablo esas mamagüevadas.

Al menos cuando uno es casado tiene la excusa de que es casado. Verga pero yo a mis panas solteros los compadezco, esos no tienen cómo esconderse de la mayor amenaza a la tranquilidad que existe en el universo conocido: los culos telefónicos. Si una caraja de esas llama al güevonote soltero que se la está pegando, y éste trata de escabullírsele, tengan por seguro que ahí va a habé peo. Así que los carajos se quedan mansitos, siempre los veo en la oficina, la tipa del otro lado diciéndoles que ayer peleó con la vecina o que se le olvidó jugarse el 25 pa Táchira, y ellos moviendo la cabeza como ministro e Chávez y respondiendo sólo ajá, ajá, claro, ajá, ajá, sí, ajá, ¿e verdá?, ajá, ajá, coño sí, ajá, y así horas enteras. ¿Será que esas putas de mierda no trabajan y no hacen más un coño?

Los saludatipos

Publicado: 25 mayo, 2007 en Carajos gafos, Gente

Los saludatipos

Hay una teoría científica según la cual, el 64,5% de las veces que un carajo se da un chinazo, recurre al viejo truco de echarle la culpa a los famosos cinco minutos diarios de mariquería a que todos tenemos derecho. O sea: si estoy en un baño y por casualidad mis ojos reparan, aunque sea durante una fracción de segundo, en la paloma del carajo que está miando al lado mío, y por maldita malísima leche el carajo se da cuenta, eso es un chinazo, entonces tengo que decir: Bueno pana, fue parte de mis cinco minutos diarios de maricura. Y con eso se supone que el asunto se olvida.

Yo conozco a tipos que se desviven por usar sus cinco minutos diarios y algunos hasta varias veces al día. Verga pero definitivamente los peores son los que andan por la calle saludando a cuanto carajo ven. No es que si yo voy caminando por la calle y pasa un pana, me voy a hacer el güevón y no lo voy a saludar. Pero coño, uno levanta la mano y pregunta cómo ta la vaina (ojo, sin esperar respuesta), eso es lo que recomienda el librito, más allá de esa mierda uno ya está gastando sus cinco minutos diarios.

El Corroncho es el mamagüevo más saludatipos que conozco. Mierda es que yo creo que nunca lo he visto saludando a un culo. Y ojo, el Corroncho es curruña mío, pero salir con ese carajo es una ladilla porque cuanto tipo ve en la calle va y lo para y le pregunta por la familia y se pone a recordar la pea aquella en la casa de fulano (otro tipo, por supuesto).

El otro viernes le digo: Corroncho vámonos a tomanos unas frías. Y salimos. Pero coño, en esta mierda no puede haber un par de metros de pavimento porque ahí van y le ponen un carro encima. Aquellas colas lo que dan es dolor de bolas. Claro como uno sabe que algún día llegará al sitio y que cuando llegue se va a caer a palos hasta que ya no haya una sola cola en toda la ciudad, uno no le para tanta bola.

Voy tranquilo en mi cola avanzando a razón de dos metros por hora y hablando con el Corroncho. Pa más vaina le estaba contando de un culo que me cogía en los tiempos de la universidad. Nojoda es que no hay nada más sabroso que hablar de culos y ponerse a describir las vainas de los culos. Porque hay culos que tienen unas vainas!

De repente el Corroncho se me tira encima, saca una mano por mi ventanilla y pega ese grito: EPAAAAA COÑUETUMADREEEEEE!!!!!! Trimaldito seas, Corroncho, nojoda, el oído me quedó haciendo piiiiiiiii como por media hora. Toda la vaina pa saludar a un mamagüevo que iba caminando con una bolsa e Doritos en la mano. O sea: no contento con interrumpir mi cuento de culo, algo que un caballero no debe hacer jamás so pena de ser expulsado del género masculino por gafo, no contento con interrumpirlo pa saludar a un tipo, el Corroncho va y saluda a un tipo que va caminando con una bolsa e Doritos. El coñuetumadre. Y después el maricote del Corroncho preguntándole yque por la mujer y los carajitos. Verga Corroncho, esa mierda es problema tuyo? Mamagüevo entrépito? Por qué no te bajas y le das un besito?

Desde ese día cada vez que salgo con un pana hago como los taxis. Se monta el carajo y yo pongo en un lugar visible un cartelito que dice:

EN ESTE CARRO SE PROHIBE SALUDAR TIPOS.
Gaste sus cinco minutos en otro lado.
Atentamente la Gerencia.

Y que se vayan a saludar al grandísimo coñuesumadre.